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Alfabetización digital: aprender a vivir, aprender y participar en un mundo conectado

Foto del escritor: connectedguide
connectedguide
18 sept
6 min de lectura

Vivimos en un mundo en el que aprender, trabajar, comunicarnos y tomar decisiones implica relacionarnos constantemente con tecnologías digitales. Buscamos información en internet, aprendemos mediante videos y plataformas educativas, utilizamos inteligencia artificial, nos comunicamos por redes sociales y construimos parte de nuestra identidad en espacios digitales.

Sin embargo, saber utilizar la tecnología no significa necesariamente ser una persona digitalmente alfabetizada.

La alfabetización digital implica mucho más que saber abrir una aplicación, utilizar una computadora o navegar por internet. Significa desarrollar las capacidades necesarias para buscar, comprender, evaluar, crear y compartir información utilizando tecnologías digitales de manera crítica, segura, ética y responsable.

UNESCO vincula esta idea con la alfabetización mediática e informacional (Media and Information Literacy), un conjunto de competencias que permite aprovechar las oportunidades de la tecnología y, al mismo tiempo, reducir los riesgos asociados con la desinformación, la privacidad, el discurso de odio y otros desafíos del ecosistema digital.

Common Sense Media, por su parte, plantea la alfabetización digital desde una perspectiva especialmente relevante para niños y jóvenes: aprender a utilizar la tecnología de manera significativa, responsable y saludable, desarrollando competencias relacionadas con la información y los medios, la privacidad y la seguridad, la identidad y huella digital, las relaciones y la comunicación, los hábitos saludables y los riesgos en línea.


La alfabetización digital tiene dos dimensiones complementarias.

La primera es instrumental: saber utilizar dispositivos, aplicaciones, plataformas y herramientas digitales.

La segunda es crítica y ética: comprender cómo funcionan esos entornos, evaluar la información que encontramos, reconocer sus posibles efectos y tomar decisiones responsables.

UNESCO define la alfabetización digital como el uso seguro y crítico de una amplia gama de tecnologías digitales para la información, la comunicación y la resolución de problemas.

La diferencia es importante:

No basta con saber utilizar la tecnología. Necesitamos saber utilizarla con criterio.

Las cinco grandes competencias de la alfabetización digital

Aunque existen diferentes modelos y marcos educativos, podemos organizar la alfabetización digital alrededor de cinco grandes competencias.

1. Buscar y acceder a información

Encontrar información no es lo mismo que encontrar buena información.

Una persona digitalmente alfabetizada sabe formular preguntas, utilizar diferentes fuentes y buscar más allá del primer resultado que aparece en un buscador.

También comprende que los resultados pueden estar condicionados por algoritmos, popularidad, intereses comerciales o preferencias previamente identificadas.

Common Sense propone desarrollar precisamente esta actitud de búsqueda activa: no aceptar automáticamente la primera respuesta, sino explorar diferentes fuentes y perspectivas.

2. Evaluar con pensamiento crítico

Esta quizá sea una de las competencias más importantes en la era digital.

Una publicación puede tener miles de "me gusta" y ser falsa. Un video puede parecer profesional y presentar información engañosa. Una imagen puede haber sido manipulada. Una respuesta generada por inteligencia artificial puede sonar convincente y, aun así, contener errores.

Por eso necesitamos aprender a preguntar:

  • ¿Quién creó esta información?

  • ¿Qué evidencia presenta?

  • ¿De dónde provienen sus datos?

  • ¿Cuándo fue publicada?

  • ¿Qué intereses puede tener quien la produjo?

  • ¿Existen otras fuentes que confirmen lo que afirma?

  • ¿Estoy ante un hecho, una opinión o una interpretación?

  • ¿El contenido intenta informarme, persuadirme o venderme algo?

La capacidad de evaluar críticamente la información y los contenidos mediáticos es un componente central de la alfabetización mediática e informacional. Así mismo los estudiantes necesitan aprender a reconocer sesgos, distinguir hechos de opiniones, comprobar fuentes y detectar información manipulada.

3. Crear y comunicar responsablemente

La alfabetización digital no consiste únicamente en consumir información. También somos productores de información. Cada vez que publicamos una fotografía, escribimos un comentario, compartimos un video, creamos una presentación o utilizamos inteligencia artificial para producir contenido, estamos participando en el ecosistema digital.

Por ello, necesitamos desarrollar habilidades para:

  • comunicar ideas con claridad;

  • respetar derechos de autor;

  • reconocer las fuentes;

  • utilizar imágenes y contenidos de manera responsable;

  • diferenciar información de opinión;

  • respetar a otras personas;

  • comprender las consecuencias de lo que publicamos.

La alfabetización digital incluye, por tanto, la capacidad de crear y participar, no solamente de consumir.

4. Proteger nuestra identidad, privacidad y bienestar

La vida digital deja huellas. Una cuenta, una fotografía, un comentario, una búsqueda o una interacción pueden formar parte de nuestra huella digital. Por eso, alfabetizar digitalmente también significa aprender a proteger información personal, configurar adecuadamente la privacidad, utilizar contraseñas seguras y comprender qué información compartimos y con quién.

La seguridad no es solamente tecnológica, también es social y emocional.

Necesitamos aprender a reconocer situaciones de acoso, manipulación, presión social, exposición a contenidos perjudiciales o interacciones que pueden afectar nuestro bienestar.

5. Participar como ciudadanos digitales

Las personas utilizan espacios digitales para aprender, colaborar, expresar ideas, organizarse, crear comunidades y participar en conversaciones públicas. Es importante desarrollar habilidades para pensar críticamente, comportarse de manera segura y participar responsablemente en el mundo digital.

Ser un buen ciudadano digital implica preguntarnos no solamente:

"¿Puedo hacer esto?"

sino también:

"¿Debería hacerlo?"

Y, en ocasiones, una pregunta todavía más importante:

"¿Cómo afecta lo que hago a otras personas?"


Alfabetización digital en la era de la inteligencia artificial

La aparición de herramientas de inteligencia artificial hace que estas competencias sean todavía más importantes. La alfabetización digital del siglo XXI necesita incorporar también la alfabetización en inteligencia artificial.

Esto significa comprender, entre otras cosas:

  • qué puede y qué no puede hacer una herramienta de IA;

  • que sus respuestas pueden contener errores;

  • cómo verificar la información que proporciona;

  • qué datos personales debemos evitar compartir;

  • cuándo es apropiado utilizar IA;

  • cómo reconocer contenidos generados o manipulados mediante IA;

  • qué implicaciones éticas tiene utilizar estas herramientas.

La alfabetización en IA es una dimensión que se integra dentro del campo más amplio de la alfabetización digital, aunque reconoce que las capacidades de la IA generan desafíos específicos que requieren orientación propia.

De consumidores digitales a pensadores digitales

Quizá uno de los mayores retos educativos sea cambiar la pregunta.

Durante años nos preguntamos:

¿Los estudiantes saben utilizar la tecnología?

Hoy necesitamos preguntar:

¿Los estudiantes saben pensar con y sobre la tecnología?

Esta diferencia es fundamental.

Un estudiante puede saber utilizar una herramienta de búsqueda, pero necesita aprender a cuestionar los resultados.

Puede saber utilizar redes sociales, pero necesita comprender cómo se construye su identidad digital.

Puede saber utilizar inteligencia artificial, pero necesita aprender a verificar sus respuestas.

Puede saber crear contenido, pero necesita comprender la responsabilidad que implica publicarlo.

La alfabetización digital busca precisamente desarrollar esa autonomía.

¿Cómo podemos desarrollarla en la escuela?

La alfabetización digital no debería convertirse únicamente en una asignatura adicional.

Puede integrarse en prácticamente cualquier área de aprendizaje.

En Ciencias, los estudiantes pueden comparar fuentes y evaluar evidencias.

En Historia, pueden analizar cómo diferentes medios presentan un mismo acontecimiento.

En Lengua, pueden identificar argumentos, sesgos y estrategias de persuasión.

En Matemáticas, pueden analizar datos y representaciones gráficas.

En Arte, pueden explorar cómo las tecnologías digitales transforman la creación.

Y en cualquier asignatura pueden aprender a utilizar herramientas de inteligencia artificial de manera crítica y responsable.

El objetivo no es enseñar a los estudiantes a utilizar una tecnología específica que probablemente cambiará en pocos años.

El objetivo es desarrollar competencias transferibles que les permitan aprender y adaptarse continuamente.

Las competencias digitales son fundamentales para la participación social, el aprendizaje permanente y las oportunidades educativas y laborales.

El papel de las familias

Los niños y adolescentes desarrollan gran parte de sus experiencias digitales en casa.

Por eso, las familias tienen un papel fundamental. Más que establecer únicamente reglas sobre cuánto tiempo pueden utilizar una pantalla, resulta útil conversar sobre qué hacen en ella.

Preguntas como estas pueden abrir conversaciones importantes:

"¿Cómo sabes que esa información es verdadera?"

"¿Por qué crees que el algoritmo te está mostrando estos videos?"

"¿Qué información personal compartirías y cuál no?"

"¿Cómo crees que se sentiría otra persona al recibir ese comentario?"

"¿Qué harías si descubrieras que una información que compartiste era falsa?"

Estas conversaciones ayudan a convertir el consumo cotidiano de tecnología en oportunidades de aprendizaje.

El objetivo no es alejarnos de la tecnología

La alfabetización digital no significa enseñar a los jóvenes a tener miedo de internet, de las redes sociales o de la inteligencia artificial. Tampoco significa asumir que toda tecnología es positiva. Significa desarrollar la capacidad de tomar decisiones informadas.

La alfabetización mediática e informacional precisamente como un conjunto de competencias que permite maximizar los beneficios de los medios y las tecnologías digitales y minimizar sus posibles daños.En otras palabras, no se trata de elegir entre tecnología o educación. Se trata de educar para utilizar la tecnología con inteligencia, criterio y responsabilidad.


Para llevar al aula

Una buena actividad para comenzar a desarrollar alfabetización digital consiste en presentar a los estudiantes tres contenidos sobre un mismo tema: una noticia, una publicación de redes sociales y una respuesta generada por IA.

Después, pedirles que respondan:

  1. ¿Quién creó cada contenido?

  2. ¿Qué evidencia presenta?

  3. ¿Qué información falta?

  4. ¿Qué emociones intenta provocar?

  5. ¿Qué fuente necesitaríamos consultar para verificarlo?

  6. ¿Compartiríamos este contenido? ¿Por qué?

El objetivo no es encontrar rápidamente cuál es "verdadero"; es aprender a investigar antes de creer y antes de compartir.

En ConnectEd creemos que...

La educación digital no sólo consiste en preparar a los estudiantes para utilizar las herramientas de hoy, es importante aprender, cuestionar, crear y participar en un mundo que todavía está cambiando.

La alfabetización digital es, en última instancia, una forma de autonomía: la capacidad de navegar el mundo digital sin dejar que el mundo digital piense por nosotros.


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